En la actualidad, mucho se habla de los vehículos eléctricos y la promesa de que en un futuro sean los modelos que dominen la industria automotriz, pero existe otro tipo de vehículos que también tienen un futuro prometedor, poco menos populares que los eléctricos, los autos de hidrógeno, que presentan una propuesta tecnológica de cero emisiones contaminantes. Aunque hablamos de tecnologías con poco tiempo de implementación, muchas dudas surgen respecto al tema, entre ellas y quizás las más importantes, ¿cómo funciona un auto de hidrógeno? y ¿cuál es la diferencia entre los autos eléctricos y autos de hidrógeno?, por lo que ahora conoceremos ambas respuestas. A diferencia del automóvil eléctrico, el de hidrógeno no se recarga mediante un enchufe. El proceso electroquímico resultante de mezclar oxígeno e hidrógeno se produce en la pila de combustible y genera energía eléctrica, además de agua.
El procedimiento exacto comienza cuando el hidrógeno almacenado en los tanques abastece la pila de combustible, posteriormente se inyecta oxígeno a las celdas de combustible que conforman la pila. La reacción del oxígeno y el hidrógeno almacenado dentro de las celdas genera tanto electricidad como agua. Además, el hidrógeno no es precisamente barato a la hora de recargar, según el caso, incluso supera a los combustibles tradicionales. Esto se debe a que la producción de hidrógeno es cara.
En lo que concierne a las emisiones, bien es cierto que un vehículo de hidrógeno emite cero emisiones contaminantes, es decir, vapor de agua. Sin embargo, la producción de hidrógeno, al igual que ocurre con la energía eléctrica, sí genera emisiones.

